jueves, 27 de febrero de 2014

YO NO SOY UN RINOCERONTE


 



Yo no soy un rinoceronte
No soy la cuerda que ordeña el pozo
La serpiente con dientes de gelatina

La foto de primera comunión

La constancia del farero

La noria que gira perenne

La cometa de hilos rotos

La hija del generalísimo

 
Yo no soy bombero en Groenlandia
No soy el pie de una geisha

Las trenzas de una muñeca rusa

Una becaria de macramé cuántico

La trapecista siamesa del Price

La tibia de un brontosaurio

El hombre de hojalata

El Santísimo Sacramento

 
Yo no soy una página de la Orestiada
No soy el pomelo que exprimes en ojo ajeno

La chica impasible al fondo del jazz

El contenedor de vidrio para miopes

La circunstancia indicativa

El vecino que huele a cebolla

La perca corriente arriba del fregadero

La mosca cojonera, más allá de lo imprescindible.


Yo no soy un jueves entre dos carámbanos de gomaespuma

No soy un catálogo de ultramarinos

El desconchón en la tapia del cementerio

La luz del patio de sombras

La sombra del traje de luces

La circularidad de los alfileres

El obispo de Constantinopla

La aspereza de la palabra cráter

Yo no soy tú
No soy cualquiera ni los otros

No soy el espejo de tus chanclas

Los flecos de tu amargura

Tu nostalgia de muertes

La percha donde secas las soledades

Quien duerme en sueños con la almohada sobre tu boca

Ni tu puta madre.

Y, sobre todas las cosas
No soy un rinoceronte.

 


 

 

 

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